Y si no sucede como querías, sucederá de un modo mejor; esa es la belleza del plan de Dios. Lo que hoy interpretas como una puerta cerrada puede ser la protección que necesitabas y aquello que ahora parece un retraso quizá sea el tiempo perfecto para prepararte para algo más trascendental. Los planes de Dios no siempre responden a nuestros deseos, sino a lo que verdaderamente necesitamos. Él conoce nuestro corazón tanto como el camino completo cuando nosotros apenas alcanzamos a ver lo que nos espera en el siguiente paso. Si las cosas no salen como imaginabas, no dejes de creer ni de confiar; nunca dudes que su voluntad siempre será tu bienestar.
Y SI NO SUCEDE COMO QUERÍAS, SUCEDERÁ DE UN MODO MEJOR, ESA ES LA BELLEZA DEL PLAN DE DIOS
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