2
Nos estresamos mucho por una vida que puede acabar en cualquier momento. Pasamos la mayor parte del tiempo preocupándonos por cosas que aún no suceden y quizás nunca ocurran, olvidándonos de disfrutar el regalo de existir. Nadie puede controlar el futuro, pero sí valorar el presente, cuidando a quienes amas y encontrando paz en todo lo que le rodea. Ser responsable es importante, pero no a costa de perder la tranquilidad. Entonces relájate y deja de lado cualquier mínima ansiedad por el mañana. La vida es frágil y pasajera, así que vívela cada día con serenidad y gratitud.