No esperes a que las personas te falten o ya no estén en este mundo para decirles lo buenos que eran. Dilo ahora mientras la vida les sonríe, diles cuánto las valoras, lo mucho que significan para ti y cómo han marcado tu existencia. Las palabras que nacen del corazón tienen el poder de iluminar el alma de quien las recibe, además de sanar la tuya. No guardes nada para después, no dejes para mañana los abrazos, los elogios y las muestras de cariño que hoy puedas brindar. Ten presente que lo más valioso que puedes regalar no es algo material, sino el reconocimiento sincero de lo que alguien representa en tu vida.
NO ESPERES A QUE LAS PERSONAS TE FALTEN O YA NO ESTÉN EN ESTE MUNDO PARA DECIRLES LO BUENOS QUE ERAN
356