Hay un límite para el amor y se llama dignidad. Amar profundamente no significa que debas permitir humillaciones, que te lastimen, devalúen o que te hagan sentir tan insignificante como para rogar por un lugar en su vida. El cariño puede ser inmenso, pero no debe llevarte hasta el punto de renunciar a tu valor ni aceptar situaciones y acciones que te destruyen. Pon límites, toma distancia y elige tu bienestar; no sacrifiques tu tranquilidad por la comodidad de otro, porque quien realmente te ama no va a pedirte que te conviertas en otro y te pierdas solo para poder quedarte a su lado.
HAY UN LÍMITE PARA EL AMOR Y SE LLAMA DIGNIDAD
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