491
Hace falta más que respirar, para dar por hecho que seguimos vivos. Si solo estamos obedeciendo a una rutina creyendo que tenemos vida solo por el hecho de cumplirla, estamos muy equivocados; porque para vivir de verdad hay que disfrutar de nuestra existencia, dándole rienda suelta a nuestros deseos y pasándola bien a cada paso, siendo, haciendo y sintiendo de verdad.