¡Feliz día, Madrecita hermosa! Un abrazo tuyo es mi lugar favorito en el mundo, porque en él encuentro calma, fuerza y ese amor incondicional que nadie más me puede brindar. No importa cuántos años pasen, siempre sentiré protección en tus brazos. Gracias por todas esas veces que has puesto mis necesidades antes que las tuyas; ya sabes que debes dejar de preocuparte innecesariamente y ocuparte más de tu bienestar y felicidad. Me encantaría que la vida te devuelva multiplicado ese amor que me has dado, que siempre tengas motivos para sonreír y tranquilidad para disfrutar de la vida que construiste.
¡FELIZ DÍA, MADRECITA HERMOSA! UN ABRAZO TUYO ES MI LUGAR FAVORITO EN EL MUNDO
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