66
Eres valiente, entendiste que ahí no era y te fuiste, aunque te mueres de amor. Tomaste una decisión que pocos se atreven a tomar, te elegiste incluso cuando todo dentro de ti deseaba quedarse, lloraste en silencio, dudaste, recordaste mil veces lo que pudo ser, pero avanzaste. Es esa clase de coraje el que transforma la vida, irte, aunque te mueras de amor para descubrir en ese acto tu fuerza, tu valor y la certeza de que mereces algo que no te obligue a romperte para encajar.