El verdadero crecimiento espiritual es un proceso de destrucción. Es el desmoronamiento de todo lo que eres, la caída de las máscaras y de las ideas impuestas que alguna vez te definieron. No es un camino fácil lleno de certezas, sino un viaje profundo donde se derrumban las estructuras internas que te mantenían dentro de la comodidad, pero en un ambiente limitado. Es permitir que se rompa el ego, que se disuelva la falsa seguridad y aceptar que nos veremos confundidos, adoloridos y hasta asustados, porque todo implica soltar la identidad construida para descubrir quién eres en esencia. Todo vale la pena porque te reconstruirás desde el alma, siendo más consciente de lo que realmente te mueve.
EL VERDADERO CRECIMIENTO ESPIRITUAL ES UN PROCESO DE DESTRUCCIÓN
224