31
El respeto hacia ti, tiene que ser más grande que tu deseo de sentir que alguien te ame. Porque cuando te respetas, eliges vínculos que no te lastiman, que no te minimizan y que no te obligan a que te traiciones por miedo a perder a otro. El amor que vale la pena no te pedirá que te apagues ni que toleres lo que duele; priorizará tu dignidad, así como tú también lo hagas, porque entenderá que mereces afecto sano, reciproco y consciente, uno que te sume y no te devalué. Sólo desde el respeto propio se pueden construir relaciones verdaderas y duraderas.