El amor tiene dos enemigos principales: La indiferencia que lo mata lentamente o la desilusión que lo elimina de una vez. El silencio de la indiferencia, ese frio que aleja y convierte los buenos momentos en una simple rutina, es una muerte lenta, casi imperceptible que desgasta el alma y apaga el corazón. Por otro lado, la desilusión llega inesperadamente como un golpe, con la fuerza de una verdad que nos negábamos a ver, viene para romper la confianza y aplastar los sueños, dejando un vació muy difícil de llenar. El amor sólo sobrevive si es atendido, alimentado con paciencia, dialogo, respeto, sinceridad y paciencia.
EL AMOR TIENE DOS ENEMIGOS PRINCIPALES: LA INDIFERENCIA QUE LO MATA LENTAMENTE O LA DESILUSIÓN QUE LO ELIMINA DE UNA VEZ
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