Cuando sientas que ya no encuentras una salida, recuerda que ya la encontraste en el pasado y más de una vez. Has atravesado momentos en los que tampoco tenías muy claro qué hacer, días que parecían interminables y situaciones que te bajaban la moral; sin embargo, aquí estás con nuevas experiencias, aprendizajes y el doble de fortaleza. No permitas que una dificultad pasajera te haga olvidar tus glorias; respira, date tiempo para pensar mejor las cosas sin exigirte demasiado. El camino comenzará a despejarse cuando abracen la calma y confíen en sí mismos. No te desanimes ante nada, todavía tienes mucho por vivir y demasiadas oportunidades, si fuera el caso, para comenzar de nuevo.
CUANDO SIENTAS QUE YA NO ENCUENTRAS UNA SALIDA, RECUERDA QUE YA LA ECONTRASTE EN EL PASADO
3