A veces los días pesan, pero hay que levantarnos con más ganas de transformarlos en unos más felices y livianos. El corazón se siente cansado y la mente llena de nubes que a duras penas dejar pasar un poco de luz, pero justamente en esos instantes es donde no debemos dejarnos vencer y abrazar esa oportunidad que nos ofrece cada nuevo amanecer y recordar que la vida tiene el color que le pongamos. No siempre podremos controlar lo que sucede, pero si la manera en que decidimos enfrentar las situaciones, así que vamos a ponerle más ganas, no nos quedemos en la oscuridad, hay mucho por disfrutar.
A VECES LOS DÍAS PESAN, PERO HAY QUE LEVANTARNOS CON MÁS GANAS DE TRANSORMARLOS EN UNOS MÁS FELICES Y LIVIANOS
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