veces es necesario quedarse un poco más, para ya jamás querer volver. Hay despedidas que necesitan tiempo, porque antes de cerrar definitivamente una puerta debemos aceptar aquello que nos duele y reconocer qué es lo que ya no nos permite permanecer. No te marchas sin antes intentar, sin ver desde distintas perspectivas la situación; entonces llega un momento en que marcharte se convierte en un acto revolucionario de amor propio. Y te vas aprendiendo que extrañar no significa querer regresar y soltar también es una manera de avanzar. Al recuperar tu tranquilidad, dejas de mirar el pasado con nostalgia y comienzas a caminar con la certeza de que mereces nuevas oportunidades.
A VECES ES NECESARIO QUEDARSE UN POCO MÁS, PERO YA JAMÁS QUERER VOLVER
2