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No sé qué somos, pero no dejemos de serlo. Hay conexiones que no necesitan una etiqueta para que se sientan especiales, porque se construyen con pequeños detalles, presencia, conversaciones y complicidad. Tal vez todavía no sepamos hacia dónde nos dirigimos, pero mientras nos haga bien, sigamos avanzando sin apresurar las respuestas. Me la paso muy bien contigo y creo que tú también lo percibes, por eso siento que vale la pena cuidarlo.