2
No te detengas, eres tu propio motivo para salir adelante. Cada paso que das te acerca a la persona que anhelas ser. Aunque los días vayan cuesta arriba y las fuerzas tiendan a desaparecer, continúa, hazlo por y para ti. No esperes que nadie venga a rescatarte y menos que venga a poner expectativas ajenas sobre tus hombros; ve por lo que realmente deseas, vuelve a levantarte, eres muy capaz y todo el esfuerzo que haces ya se ha traducido en éxitos, así que continúa, ya sabes de cuánto eres capaz.