2
No seas bueno, sé justo. Demasiada bondad te hace útil, no valioso. Muchas veces eso hace que algunas personas te busquen únicamente cuando necesitan algo, confundiendo disposición con obligación. Y cuando eso sucede, dejas de ser valorado por quien eres y comienzas a ser visto únicamente para ver qué pueden obtener de ti. No te sobrepases, pon límites y entiende que ayudar no debe implicar olvidarte de tu bienestar. Tener un buen corazón es importante, pero aún más lo es conservar tu dignidad, tu tranquilidad y el equilibrio entre dar a los demás y cuidar.