2
Si supieras que lo primero en que pienso al despertar es en ti, entenderías que no es algo casual ni un hábito vacío; es un pensamiento que me llega sin esfuerzo y que hace que te sienta un poco más cerca. Y no se queda allí, tú apareces a lo largo de el día de manera tranquila y constante, me gusta sentir que tu compañía se queda conmigo y me alegra lo que estoy sintiendo.