5
El hecho de que no necesites mucho, no significa que merezcas lo mínimo. Ser una persona sencilla que valora los detalles y no exige en exceso, no te obliga a conformarte con la indiferencia, el descuido o la falta de compromiso. Tu capacidad de adaptarte, comprender y dar no debe ser usada como excusa para que otros te entreguen menos de lo que corresponde. Mereces respeto, atención y coherencia; el que sepas valorar lo simple no te quita valor. Sabes lo que importa, pero también tienes derecho a recibir lo justo, lo sano y verdadero.