37
Vuelve a soñar como cuando no dudabas de ti, cuando creías sin temor y avanzabas sin cuestionarte tanto. Regresa a ese lugar interior donde la ilusión no necesitaba permiso y los errores no eran fracaso, sino parte del recorrido. No has perdido la capacidad de soñar, sólo la has cubierto de cansancio, dudas y experiencias que te sembraron desconfianza. Hoy puedes volver a creer en ti, paso a paso, con más conciencia, pero con la misma esperanza que un día te impulsó a empezar.