15
Que no se te olvide quererte de esa manera tan bonita en la que quieres a todo cuanto te rodea. Esa manera tuya de cuidar, comprender y dar sin medida también merece ser dirigida hacia ti; en ocasiones es más sencillo ofrecer cariño afuera que detenerse a mirarse con la misma dulzura, pero ahí es donde realmente empieza el equilibrio, en tratarte con la misma paciencia y respeto que brindas a los demás. Así como ves lo especial en otros, aprende a verlo en ti, porque ese amor que entregas también puede sostenerte y fortalecerte cuando tengas dudas de seguir.