Por una decepción no se acaba la vida, pronto sanarás. Aunque hoy duela y parezca que el mundo se detuvo, este momento no define tu historia. Las heridas emocionales necesitan tiempo, espacio y un poco de paciencia para cerrar, pero siempre terminan cicatrizando. Lo que hoy te pesa, mañana será un recuerdo que te enseñó a elegir mejor a proteger tu paz y a valorarte. No te desesperes, la vida continúa y cada día trae una nueva oportunidad distinta para levantarte respirar profundo y recuperar tu fuerza. Sanarás porque eres más fuerte de lo que puedes imaginar y porque, aunque ahora no lo sientas, tu capacidad posee una capacidad inmensa para reconstruirse.
POR UNA DECEPCIÓN NO SE ACABA LA VIDA, PRONTO SANARÁS
30