19
Nadie te observa más que aquella persona que te tuvo y no te supo valorar. Desde la distancia, sigue cada uno de tus avances, compara lo que eras con lo que hoy eres y comprende, quizá demasiado tarde lo que dejó ir. Tu crecimiento se vuelve evidente cuando ya no necesitas demostrar nada, cuando sigues adelante desde la tranquilidad de haber hecho todo lo posible y desde la seguridad, enfocándote en tu camino. Y es entonces cuando sólo le resta callar y observar desde lejos lo que definitivamente ha perdido.