13
La vida me ha enseñado que si nadie va conmigo, igual sigo mi camino. He aprendido a no detenerme por la ausencia de compañía ni a depender de la aprobación ajena para avanzar. Y Seguir adelante, incluso en soledad; cada paso que doy responde a mis convicciones, a mis metas y a la certeza de que mi proceso es personal y soy yo quien recibirá los favores o lecciones de mis actos.