39
El primer día del año no exige grandes promesas sólo decisiones sinceras que nazcan del corazón y se sostengan en el tiempo. Decisiones de cuidarte más, de soltar lo que pesa, de elegir con conciencia y de avanzar. Este nuevo comienzo debe ser un acto honesto contigo, donde cada pensamiento se manifieste en acciones y cada pequeño paso tenga más valor que cualquier promesa hecha sin convicción.