4
Dios, gracias por cuidar tanto de mi familia y de mí, por regalarnos otro precioso día, por protegernos y acompañarnos incluso en los momentos más complicados. Gracias por el alimento sobre nuestra mesa, por la salud y ese amor que nos une; te agradezco por cada bendición. Reconozco tu hermosa presencia y eso me llena de esperanza para seguir adelante. Señor, continúa guiando nuestros pasos y alejando de nosotros cualquier cosa y a quien quiera dañarnos. Que tu luz ilumine nuestro camino hoy y siempre.