Haz el bien, que la vida tiene memoria. Quizás nadie vea tus esfuerzos ni reconozca tus gestos de bondad, pero nada de lo que haces sinceramente y con buenas intenciones es en vano. Una palabra amable, el tiempo que dedicas para escuchar y acompañar a alguien; tu mano extendida puede dejar una huella mucho más profunda de la que imaginas. No hagas el bien en busca de aceptación o aplausos, hazlo porque te nace y ahí está el reflejo de la persona que eres. La vida tiene maneras inesperadas de devolver aquello que sembramos; haz el bien, ayuda cuando te sea posible y deja huellas bonitas donde sea que pases.
HAZ EL BIEN, QUE LA VIDA TIENE MEMORIA
1