Que la actitud de otros no cambie tu corazón. No permitas que la indiferencia, la falta de gratitud o las decepciones apaguen la bondad que te habita; cada persona actúa desde su propia historia, sus heridas y la manera en que aprendió a enfrentar la vida. Conserva tu esencia y no dejes que esas personas que no están felices con la vida influyan en tu manera de contemplar el mundo. No es para que soportes los abusos o aceptes cualquier comportamiento inadecuado solo por tener un corazón noble; lo que debes saber es responder con sabiduría sin perder la esencia que te hace buena persona. Al final, la mayor victoria no es cambiar a los demás, sino seguir siendo fiel a tus valores, incluso cuando el mundo te dé razones para actuar de otra manera.
QUE LA ACTITUD DE OTROS, NO CAMBIE TU CORAZÓN
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