No es al principio cuando conocemos a las personas, es al final. Los primeros encuentros suelen estar llenos de la mejor versión que cada uno decide mostrar. Sin embargo, es el tiempo el que revela el verdadero carácter, la manera en que alguien actúa cuando las circunstancias cambian, ese instante donde aparecen las diferencias, las dificultades o ya se perdió la necesidad de impresionar al otro. Es en esos momentos de decepción, de distancia o incluso de despedida donde muchas veces se descubre quién fue sincero, quién permaneció por convicción y quién solo estaba de paso. Entonces no saques conclusiones apresuradas sobre nadie y dale oportunidad al tiempo que haga su trabajo, porque solo con hechos y no en las primeras impresiones terminarás conociendo la verdadera esencia de las personas.
NO ES AL PRINCIPIO CUANDO CONOCEMOS A LAS PERSONAS, ES AL FINAL
2