3
Ya no quiero vivir con miedo, ya no deseo tener más peso en el corazón. Me cansé de caminar con temor en cada paso, como si la vida fuera un terreno lleno de amenazas. Hoy sé que ese peso no me pertenece; lo vengo sosteniendo por costumbre, por heridas antiguas y por historias que ya cumplieron su ciclo. Hoy quiero darme la oportunidad de respirar y vivir sin esa presión constante, abrir espacio para tener calma, para que la confianza sea protagonista de mis días y tener así una manera más ligera de existir.