287
Sigamos viviendo nuestro amor bajo el disfraz perfecto de una bonita amistad, en ese refugio del que nadie sospecha; dejemos que nuestras miradas se crucen en medio de tantos rostros, aunque por dentro ardan de deseo cada vez que estamos cerca. Tal vez el mundo nunca entienda lo nuestro, pero entre nosotros basta esa silenciosa complicidad que cada día nos une más y más. Me encantas y aunque no pueda gritarlo, sé que nos pertenecemos en este secreto que cada día me motiva a seguir.