No le cuentes todo a todos, hay quienes hablan contigo para luego hablar de ti. En un mundo donde la confianza se ha vuelto tan escaza, es prudente aprender a cuidar lo que compartimos y con quién lo hacemos. Porque no todos lo oídos que escuchan lo hacen con buenas intenciones y no todos guardan respeto. Hay personas que se acercan con un falso interés, pero en realidad sólo quieren indagar sobre tus pensamientos, anhelos y emociones para luego ir a nutrir conversaciones ajenas. No se trata de desconfiar de todos, sino de entender que la prudencia es necesaria, es aprender a distinguir a quienes están realmente presentes.
NO LE CUENTES TODO A TODOS, HAY QUIENES HABLAN CONTIGO PARA LUEGO HABLAR DE TI
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