No te infles con un cargo, un apellido, una cuenta de banco. Recuerda que vivimos en un mundo lleno de alfileres. Esos títulos son temporales, son etiquetas prestadas que pueden desaparecer en un instante. No confundas tu valor con tus posesiones, ni en cómo te ven los demás. Recuerda que en este mundo cualquier exceso puedes ser pinchado por la humildad de la vida o por una caída inesperada. Lo esencial no se infla, se cultiva; el respeto, la integridad, la empatía y la bondad son virtudes que no se desvanecen cuando las luces se apagan. Así que sé grande, pero no te agrandes.
NO TE INFLES CON UN CARGO, UN APELLIDO, UNA CUENTA DE BANCO
284